Carlos Sancho, autor del blog Alas de Plomo, analiza en este artículo la relación entre el colectivo de pilotos y el de controladoresNo existe, o no debería existir, una pregunta tan disparatada. No están frente a frente, sino uno al lado del otro, y el otro junto al uno. Somos el equipo perfecto cuando jugamos todos del mismo lado.

Hace ya un tiempo que hablé del short-fuel, esa contingencia impuesta por las compañías mediocres, las que tienen unos directivos que sólo interpretan las cifras en el deber y el haber. Vamos que no son directivos, sino contables de “manguito” y visera, escribiendo aún en papel de calco sobre una Olivetti, y borrando con goma sus errores contables.

Han impuesto la “ley seca” y a los pilotos les han “robado” la libertad de decisión. La consigna: “ni un sólo kg. más de combustible del que dice el plan de vuelo computerizado”. Y luego apáñatelas como puedas, pero procura no hacer escala técnica, ni mucho menos desviarte, porque si nos ahorramos 100 kg. de combustible (http://www.clubtucusito.org/blog.php?entry_id=1272974266&title=precio-del-combustible-aviacion-junio-2010al precio de mercado), y luego nos vamos optativo habrá que apechugar con unos gastos desmesurados, tasas, recolocación de pasajeros, traslado por otros medios, reclamaciones, quejas, investigaciones, etc. Así que ¡aterriza como puedas!

Pero claro, llegan los controladores, y te impiden hacer recortes en la ruta, te “obligan” a hacer esperas en PDT (pedete, Perales de Tajuña) o en cualquier punto de la ruta hacerte unos “tresseisceros", mientras se aclara el tráfico. Y claro, como vamos sobraditos de “caldo”, nos rebotamos con el “controlata” de turno (perdón por la jerga, pero en cabina las conversaciones no se rigen normalmente por expresiones del DRAE, así que controlador se convierte en controlata y combustible en caldo, un giro completo es uno de 360º, cuya instrucción viene dada por tresseiscero, y así sucesivamente). Así se lo cuenta un controlador (piloto) a un piloto y amigo de una aerolínea. Carta de un controlador a un amigo piloto.

O sea que la imposibilidad de asumir más tráficos, las instrucciones de los nuevos “responsables” de la gestión del control aéreo y cualquier mínima incidencia se convierte en un problema para ese avión que tiene tan escaso el combustible como para no poder aguantar ni cinco minutos sobre una espera…

No quería poner este video que me manda José desde Argentina, pero al final me animo a hacerlo. El debate quedó abierto y el abanico de opiniones es tan amplio que me daba un cierto repelús enfrentarme a los descerebrados que sin duda dejarán más de un comentario insultante o despectivo. Pero esto es lo que hay en la práctica, los pilotos atados de pies y manos, los controladores atados al banco de la galera en que han convertido los distintos centros de control y los pasajeros aplaudiendo a las Low Cost y otras menos low pero igual de rácanas con el caldo.

Los controladores advirtieron a AENA mediante este escrito carta de aprocta, y obtuvieron esta escueta respuesta de ella justificación de AENA.

Cada cual que saque sus conclusiones, pero yo siempre he formado un buen equipo junto a los controladores. Así que por favor compañeros pilotos, unos kilogramos más de fuel ayudan a ver las cosas con más tranquilidad y, desde luego, que el controlador no es el que os obliga a volar en precario. Lo de culpar a los demás, hacedlo a los que de verdad os llevan al huerto con sus iniciativas de economía de combustible. ¡Mandadlos al carajo!, todos a una, y volved a la saludable práctica de al menos un 2% más para “imprevistos” que ahora están siempre previstos. ¿No os parece la mejor manera de seguir trabajando juntos? La denuncia que hicieron las aerolíneas, (ver artículo en Expansión), es cosa de ellas, no vuestra.